Go to content
Two cyclists on Rallarvegen between Finse and Myrdal
A man and woman cycling along a stream at Rallarvegen
A woman and a man cycling on the mountain from Finse
Two people cycling over a hill towards a stream on Rallarvegen
Two cyclists on their way down from Vatnahalsen towards Flåm
Two cyclists look down into Kleivagjelet from Rallarvegen

En bici por Rallarvegen desde Finse hasta Flåm

En verano, vaya en bici desde la montaña hasta el fiordo. Rallarvegen ha sido nombrada la ruta en bici más bonita de Noruega en varias ocasiones, y es popular tanto entre los noruegos como entre los turistas extranjeros. En ella podrá disfrutar de magníficas montañas y de impresionantes obras de ingeniería, así como del precioso valle de Flåmsdalen. Puede ir en bici desde Finse hasta Flåm en un día. Hay una pista de grava y es una ruta relativamente fácil, por lo que cualquier persona que tenga un poco de experiencia sobre una bicicleta puede hacer este trayecto.

Un hombre y una mujer en bici junto a un arroyo y una cascada en Rallarvegen

Rallarvegen desde la montaña pasando por Finse hasta el fiordo, en Flåm

Rallarvegen ha sido nombrada la ruta en bici más bonita de Noruega en varias ocasiones. Y con razón. A lo largo del día, podrá ver desde fantásticas montañas hasta el espectacular valle de Flåmsdalen y Aurlandsfjord, en Flåm.

El viaje comienza con un trayecto en tren hasta Finse, la estación más alta de Noruega, antes de volver en bici junto al ferrocarril de Bergen hasta Myrdal y junto al ferrocarril de Flåm hasta llegar a Flåm. A 1340 metros sobre el nivel del mar, entre Finse y Hallingskeid, Fagernut es el punto más alto de esta ruta. Puede que haya un poco de nieve en el suelo hasta bien entrado el verano, pero el camino suele estar practicable desde principio o mediados de julio. A principios del verano, puede ir en bici desde Hallingskeid hasta Myrdal o Vatnahalsen.

Una señal en Finse que indica la distancia hasta Haugastøl, Flåm y Hallingskeid

Distancia:

  • De Finse a Flåm: 53 km, 6 horas, aprox.
  • De Finse a Hallingskeid: 21 km, 3 horas, aprox.
  • De Hallingskeid a Vatnahalsen/Myrdal: 15 km, 1,5 horas, aprox.
  • De Vatnahalsen a Flåm: 17 km, 1,5 horas, aprox.
Una pareja en bici por Rallarvegen desde Finse

De Finse a Hallingskeid

Este es el tramo más largo de la ruta de 21 km, y también la única parte en la que hay una pendiente cuesta arriba. Aquí podrá palpar la naturaleza y la historia cultural, con impresionantes montañas, flores de montaña en los canales y en las paredes y túneles construidos a mano. Este tramo entre Finse y Hallingskeid sube hasta Fagernut, a 1343 metros sobre el nivel del mar, el punto más alto de esta ruta. En Fagernut hay una antigua vivienda que aún se utilizaba en 1964. Si la cafetería está abierta, podrá disfrutar de unos gofres y de un buen café.

Disfrute de las vistas al glaciar de Hardangerjøkul desde su bici e imagine todas las personas que han mantenido el ferrocarril abierto todo el año durante más de un siglo.

Una cascada en Rallarvegen, con dos ciclistas de camino a Kleivagjelet

Un viaje en bici con la historia siempre presente

El ferrocarril de Bergen abrió en 1909, pero Rallarvegen —la carretera de Navvy— no se abrió a los ciclistas hasta 1974. En la actualidad, cada año cientos de noruegos y de turistas internacionales recorren en bici los antiguos caminos que hay entre Haugastøl, Finse, Voss y Flåm.

La construcción del ferrocarril de Bergen entre Oslo y Bergen, allá por 1900, está considerado uno de los proyectos ferroviarios más complejos de toda Europa. Antes de que pudieran empezar a construir el ferrocarril, tuvieron que crear carreteras para transportar los materiales hasta las montañas desde Voss, Flåm y Geilo. Esta carretera, que cubre un total de 120 kilómetros, es la ruta que ahora se recorre en bici. “Rallar” es un antiguo término noruego para referirse a un trabajador de la construcción itinerante, normalmente suecos o noruegos. La carretera recibió este nombre en honor a dichos trabajadores.

Hacer esta ruta en bici no solo ofrece unas vistas espectaculares de la naturaleza, sino que también incluye la historia cultural de la zona. Tómese el tiempo necesario para observar algunos de los puentes y túneles que hay por el camino. El puente de Kleivabrua, en Kleivagjelet, entre Hallingskeid y Myrdal, uno de los mayores retos de este proyecto ferroviario, y su precioso puente de piedra de 35 metros de largo es una maravillosa muestra de ingeniería.

Consejo: antes de iniciar su viaje en bici, lea Los puentes del mañana, de Jan Guillou.

Dos personas en bici entre las rocas en Rallarvegen de camino a Vatnahalsen

De Hallingskeid a Vatnahalsen

De Hallingskeid a Vatnhalsen hay 15 kilómetros de tramos llanos y descendentes. Lo más destacado de este tramo es Kleivagjelet y las vistas al precioso puente de Kleivabrua. Le recomendamos que haga una parada para disfrutar de su almuerzo tipo pícnic mientras contempla el río y el puente. Si no se le da bien guardar el equilibrio sobre dos ruedas o no le gustan las alturas, puede alquilar una bici pasado el barranco.

Si quiere terminar el viaje tomando el tren desde Myrdal o si quiere seguir el trayecto en bici hasta Voss, suba desde Vatnahalsen hasta la estación de Myrdal. Si se dirige a Flåm, continúe hasta pasar el Hotel Vatnahalsen.

Dos ciclistas descendiendo por las curvas cerradas de Rallarvegen desde Vatnhalsen hasta Kårdal

De Vatnahalsen a Flåm

Ahora solo le queda el bonito tramo de 17 kilómetros hasta Flåm. Desde Vatnahalsen, hay 21 curvas cerradas junto al río y a la cascada de Myrdalsberget. Al final, llegará a Kårdal y a Rallarrosa Stølsysteri, que está abierta desde junio hasta septiembre. Si la cafetería está abierta, le recomendamos que se dé un capricho y pida unas tortitas noruegas o sveler con queso fresco de cabra.

Entre Vatnahalsen y Kårdal, también tiene la opción de cambiar la bici por la tirolina de Flåm. La tirolina más larga de Escandinavia abrió en 2018, y, con nada menos que 1381 metros de largo, alcanza una velocidad máxima de unos 100 km/h. Si no quiere dejar pasar esta oportunidad, le bajarán la bicicleta hasta la base de la tirolina.

Su trayecto hasta el fiordo transcurrirá primero por una pista de grava y, luego, por asfalto. Si el trayecto desde Finse ha estado lleno de paz y de tranquilidad, no se dará ni cuenta de que por Rallarvegen también circula tráfico motorizado. Tómese el tiempo que necesite para ir por las curvas. El fértil y salvaje valle de Flåmsdalen es un lugar genial para ir en bici, y puede recorrerse unos meses antes que el resto de Rallarvegen. Al llegar a Flåm, puede devolver su bicicleta alquilada y registrarse en el Hotel Fretheim.

Un hombre y una mujer en bici bajando por una recta de Rallarvegen, con un arroyo de fondo

Información práctica

Tiene que subir a las montañas, y no sería de extrañar que encontrara ventisqueros incluso en pleno verano. Así que le recomendamos que lleve ropa adecuada, a poder ser, a capas, ya que, a medida que se acerque al fiordo, la temperatura será más cálida.

Lo más fácil es alquilar una bicicleta en Finse y devolverla en Flåm. También puede alquilarla en Flåm y llevarla en el tren hasta Finse, o bien llevar su propia bici. Recuerde que, en algunos tramos, hay grava gruesa en el camino, así que la bici de carretera estará mejor en casa.

Lleve comida y bebida para el trayecto. Si reserva el paquete de Rallarvegen en el Hotel Rallarvegen, puede pedir un almuerzo tipo pícnic en el desayuno.

La edad mínima recomendada son los 12 años, pero los más pequeños también pueden disfrutar la experiencia si son ciclistas experimentados. No obstante, ir en un remolque de bicicleta por este camino, que es irregular y está cubierto de grava gruesa en algunos tramos, podría no ser una experiencia agradable.