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Acerca del Hotel Fretheim

Los primeros extranjeros que visitaron Flåm fueron pescadores de salmón, ya que el río ofrece truchas y salmones en abundancia. Esto atrajo a muchos ingleses adinerados y, posteriormente, a los ávidos pescadores del área de Bergen.

Lores ingleses y pesca de salmones

En 1870, Lord Wigram arrendó los derechos de pesca en el río Flåm. Los primeros turistas extranjeros que visitaron Flåm fueron pescadores deportivos a los que atrajo la gran cantidad de salmones y truchas que había en el río. Muchos ingleses ricos siguieron el ejemplo de Lord Wigram. No resultaba extraño que un pescador afortunado capturase diez salmones en un buen día.
Estos pescadores a menudo se quedaban en la granja de Christen Fretheim, el hombre más rico del pueblo, que además de gran emprendedor era físicamente imponente. Se hizo cargo de la granja en 1879. En 1890, creó una oficina de correos y cinco años más tarde inició un servicio de fletes y envíos.

De la granja al hotel

Los huéspedes disfrutaban de la hospitalidad de la Granja Fretheim y pronto se construyó un hotel para atender sus necesidades. No es de extrañar que los lugareños se refieran al primer edificio de la Granja Fretheim como la Villa Inglesa.
Pronto, las habitaciones del hotel fueron reservadas por pescadores aficionados, turistas y trabajadores de la construcción. Tan grande fue la demanda de transporte que en 1902 Christen Fretheim abrió una posada. Empleó a diez cocheros a tiempo completo y tenía 14 caballos en sus establos. A partir de 1908, 79 barcos que transportaban un total de 10.202 hacían parada en el pueblo de Gudvangen, situado en la cabeza del Nærøyfjord. Las embarcaciones locales llevaban a 4.500 personas más "al corazón del más increíble paisaje, donde se suceden vistas maravillosas".

Marthe Fretheim

Christen Fretheim se casó con la joven señorita Hertzberg pero murió trágicamente de forma prematura en 1903, antes de que tuvieran hijos. En 1909, Marthe Fretheim acudió para ayudar a su primo Christen. Era una excelente organizadora y pronto se encargó de diferentes tareas, tanto dentro como fuera del hotel. Christen disponía de poco tiempo o interés para detalles como alimentar a los cerdos de la granja o recoger el estiércol, pero por fortuna Marthe gestionaba hábilmente dichas tareas básicas.
Le gustaba la jardinería y su jardín del hotel enseguida se hizo famoso. Los huéspedes apreciaban profundamente la hospitalidad y el excelente trato de Marthe. Cuando una flota de coches llevaba entre 10 y 15 huéspedes hasta la montaña, Marthe se aseguraba de atar una capa aislante de periódicos alrededor de sus ropas y de que cada uno de ellos llevase consigo una botella de agua caliente. Marthe Fretheim se esmeraba mucho en garantizar el confort de cada uno de sus huéspedes y por la tarde los guiaba hasta sus habitaciones con la luz de una vela. Trataba a sus empleados con la misma atención y respeto.
Aunque Christen Fretheim murió en 1916, Marthe permaneció en el hotel durante el resto de su vida. Algunos creen que sigue echando una mano para garantizar que el hotel sea acogedor y esté bien gestionado. Cuenta la leyenda que sigue dándose una vuelta cada noche, viendo que todo esté bien en relación con los huéspedes de su amado hotel.

La historia reciente del hotel

Marthe Fretheim murió en 1933 y la gestión del hotel pasó a manos de su sobrina y de su sobrino, Astrid y Atle A. Fretheim. En 1958, Hans Petter Thorud se convirtió en director del hotel, aunque seguía siendo propiedad de la familia Fretheim. En 1979, el hotel fue vendido a la familia Sørvig de Lillehammer, que cambió su nombre de hotel Fretheim a A/S Langseth Hotel. Pero pronto volvió a llamarse A/S Fretheim Hotell y en 1982 la familia Thorud lo adquirió, dirigiéndolo bajo el nombre de Fretheim Hotel AS.
En 1997, el hotel Fretheim se vendió a Aurland Ressursutvikling AS. En septiembre de 1999, se iniciaron las obras de ampliación del edificio, que finalizó en mayo de 2000. El hotel sigue siendo gestionado por Aurland Ressursutvikling y su parte más antigua ha sido remodelada y contiene señoriales salones para banquetes e instalaciones para eventos y conferencias.

Miembro de Hoteles y Restaurantes Históricos

Fretheim Hotel se enorgullece de ser miembro de la organización noruega "Hoteles y Restaurantes Históricos".

Se trata de una singular organización que incluye a muchos de los hoteles y restaurantes noruegos con más encanto. Ser miembro de ella se considera signo de calidad para la empresa pero implica cumplir con rigurosos requisitos y expectativas en relación con la calidad, la arquitectura y la conservación de valores históricos. La organización está internacionalmente asociada con Historic Hotels of America (Hoteles Históricos de América), financiada por el National Trust for Historic Preservation (Fondo Nacional para la Preservación Histórica).
Como miembro de Hoteles y Restaurantes Históricos, nuestro objetivo es crear nuevas historias con nuestros huéspedes a través de una emocionante experiencia con la historia como fondo. Esperamos que estas historias continúen acudiendo al recuerdo de nuestros huéspedes, mucho después de que hayan vuelto a sus hogares.

Ofrecemos mucho más que una cómoda habitación de hotel y una deliciosa gastronomía; representamos una rica experiencia tanto para el cuerpo como para el alma. El Hotel Fretheim es donde se crea tu propia historia.