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El Tren de Flåm y el Café Rallaren

¡Haga ya su reserva! A partir de NOK 640,-

Disfrute de un aperitivo en mitad de la majestuosidad natural del punto más alto del ferrocarril. En el Café Rallaren de la estación de Myrdal le esperan un delicioso café y tortitas caseras. Aquí es donde se encuentran el Tren de Flåm y la línea de Bergen, a 866 metros sobre el nivel del mar.

El viaje en tren más bonito del mundo

El impresionante viaje en el Tren de Flåm desde las profundidades de Aurlandsfjord hasta las altas montañas de la estación de Myrdal es un recorrido único: el ascenso de 866 metros en 20 kilómetros representa un gradiente de 1:18.

El Tren de Flåm es una de las líneas de ferrocarril con vías de ancho normal más pendientes del mundo, y transcurre por diversos túneles en su camino de ascenso a la montaña. El recorrido ascendente por el valle conlleva unos 60 minutos. El tren va despacio y se detiene en los puntos más espectaculares.

Reservar ahora

El paquete incluye:

  • Viaje de ida y vuelta en el Tren de Flåm; salida fija con origen o destino en Flåm.
  • Café/té y tortitas caseras

Duración: alrededor de 3 horas

Tren
Guía
Restaurantes
Cultural/ histórico
Paisaje
Parada de interés fotográfico
A partir de 640 NOK

Excursión de ida y vuelta – Tren y Café

Café Rallaren Myrdal

El Café Rallaren es una acogedora cafetería familiar situada en las montañas, donde podrá disfrutar de una buena taza de café y deliciosas tortitas caseras. El café contiene muchas antigüedades, fotografías antiguas y equipamiento utilizado en las instalaciones hace mucho tiempo. 

Myrdal en su apogeo

En su apogeo, Myrdal tenía 110 residentes permanentes. El pueblo tenía una iglesia sencilla, y se construyó una escuela en 1920. El restaurante de la estación de Myrdal abrió sus puertas en 1909, en el mismo edificio donde se encuentra hoy el Café Rallaren. Hoy en día, Myrdal no tiene habitantes permanentes.

Historia de Myrdal

Desde la antigüedad, Myrdal fue una granja de montaña para los granjeros del valle de Flåm. Estaba apartada y era desconocida para el resto del mundo. A finales del s. XIX, cuando se inauguró la línea de Bergen, Myrdal adquirió una nueva importancia. Pasó de ser un recóndito y olvidado valle de montaña a convertirse en el centro del proyecto de construcción más grande del país.